
Cuando has tocado el cielo pero sientes vivir en el infierno, caminas sin sentido en un mundo de barro que te mancha los pies; no es recomendable sentarse, sí ser valiente y consciente de volver a las raíces de uno para volver a ser grandes cabalgando en la mismísima niñez, porque detrás quedarán esas nubes que encapotaron las alturas que nos cubren, y volveremos a salir de la tormenta de nuevo, aunque lluevan chuzos de punta y sea difícil ver el camino entre la niebla, volveremos al principio del comienzo para poner las cosas en orden.
El infierno no quema…abruma, te persigue y no te deja en paz, pero el infierno lo hacemos nosotros, o dejamos que nos lo hagan porque siempre hay un basta, hay quien te puede ayudar si no sabes pronunciarlo para hacerlo. Los sueños nos vieron nacer y nosotros hacemos que mueran, y ellos nunca se cansan. A veces nos acordamos cuando estamos lejos, a veces necesitamos estar lejos para acordarnos, pero...cómo de lejos, un buen sitio desde donde se pueda ver la luna.
Siempre he arriesgado y asumo que no sé perder, eso me puede ayudar a cruzar la calle y levantarme con una sonrisa si me caigo, eso me puede ayudar a sentir lo que siento y disfrutar lo que pueda sentir. En la distancia el tiempo no se acorta ni crece ni muere, el tiempo siempre será tiempo y seguirá pasando, yo pienso que está cerca, nunca le pediré que me ayude a borrar ni a esconder, no quiero saber dónde se mete cuando lo necesito, porque es sólo un concepto.
Más allá de la distancia, más allá de la mirada, más allá del sol, más allá de la juventud, más allá de un juego, la vida no es cara o cruz, y sí que le puede hacer mucho una raya más al tigre.
Mentí cuando dije que sabía respirar hondo, lo estoy aprendiendo, estoy aprendiendo a aprender, aunque nadie sepa de qué hablo cuando cuento, crees qué yo lo sé? tal vez un poquito sólo o sólo un mucho...
Seguiré arriesgando y si alguien me dice que escribo en el tormento, diré que he vivido intensamente, que cuando vivo, siento, a la manera que sé, y que si no es buena estoy dispuesta a aprender. Me gustan esas pequeñas cosas y tengo mucho para decirte. Parar el tiempo y fumarme mi filosofía, sutil como el aire, así de invisible...para dormir esta noche tranquila y contagiarlo al resto de ellos, me estoy haciendo a mí misma de lo que un día fui para unificarlo con un seré que llegará a ser un completo en mí...algún día, como todo, pero ese día puede ser mañana, yo estoy preparándome! Si la tormenta trae el agua y con ello hace que el campo crezca en flor, sacaré el paraguas porque voy a mojarme.
Ms
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