miércoles, 30 de diciembre de 2009

LAS CLASES DEL SEÑOR SON INESCRUTABLES

.

Hay tantas clases de luces, tantas clases de tiempos, tantas clases de días que al final lo que menos importa es la clase. No importa de dónde vengas porque siempre te encontrarás por el camino con quienes no vinieron del mismo lugar que tú ni contigo. Hay tantas clases de vías que no tienes porque pensar que llegarás antes si pagas peaje, a veces el barro en el sendero ayuda a ir más lento y conocer lo que estás pasando, aunque como dijo alguien inspirado: cuando el carro esté roto muchos te dirán por donde no debías haber tirado, pero es que ¿por el mejor camino no puedes pinchar? Hay muchas clases de señales, muchas clases de líneas y muchas clases de sentar mal. Yo he decidido ir a pie aunque haya muchas clases de cansancio, si lo hago, alguien podrá pararse a atenderme, porque hay muchas clases de personas y yo estoy entre ellas. Los pasos son los que hacen nuestros pies, los que hacen nuestra mente y ahí dentro hay tantas clases de desconocimientos… Sólo existe una decepción y nunca vale la pena hacer sangre, porque ¿qué clase de persona sería si me alimento así? Pues la misma que soy ahora pero en otro momento de esta vida de clases, de estos días clasistas a los que siempre les afecta la gravedad, la caída es la misma, el vacío es distinto. Ojalá pudiera decir que estoy a salvo, pero no es cierto; me rio cuando antes sólo quería estar expuesta a todo, hasta al pecado, hasta lo más recóndito de la aventura más “desventurizada“ desde esta clase y humilde cabeza que es la mía.Es peligroso el poder tanto como el hambre, lo peor de todo es que sin tener lo segundo somos capaces de devorarnos entre nosotros sin reparos y sin ningún tipo de remordimiento, porque la clase es un punto que no siempre juega en nuestro campo. Desde pequeños aprendemos y también aprendemos a aprender porque es nuestra natura, la que no va acompañada de bosques, aunque de mayores nos demos cuenta de los inmensos jardines en los que somos capaces meternos, solitos…por suerte todos seguimos teniendo un niño en nuestro interior, aunque por ello no han de llamarnos irresponsables, porque la clase es la primera que oculta eso, y no se es más grande, más hombre, más inmortal, sí más pedante, quien sea capaz de intentar ahogar las ilusiones que nos alimentan, aunque no las comparta. Por una palabra no se pueden poner etiquetas, por un gesto no se deben sacar conclusiones, por una mirada no se puede adivinar el estatus. Yo soy de esa clase de personas que esté donde esté y con quien esté, sólo sabe que debajo de los pies está el suelo, que no importa lo que el de enfrente lleve en los bolsillos, ni de donde venga, mientras que vayamos por el buen camino...

MS

lunes, 28 de diciembre de 2009

LA VIDA ES PERFECTA...SI CAES NO REVIENTAS

.

De pie, viendo las luces, calándome el frío, cayendo la noche a este lado de la vida que es la mía, excluida del ruido, sin engancharme a nada, así me siento en la cama cuando quiero dormir...y caigo en el rem...de frente se vive el presente y los fantasmas siguen llevando sábanas blancas, tienen nombre, olor y vida, pero la suya es mi vida y contra más tiene menos tengo yo. Llegará el día en el que deje de preguntar, que las respuestas no valgan la pena porque dejaré de caminar sobre mis pasos una y otra vez, porque ni el dormir es infinito, pero de momento aquí estoy.
Me pierdo y soy consciente, me pierde el alrededor incluso cuando no lo tengo cerca, soy un caos dentro de un pequeño mundo y las salidas de emergencia están cerradas con llave para que no se vaya nadie, sólo hay un hueco abierto, muchos se han tirado y pocos se quedaron para contarlo; yo me rompí en mil después de cada caída y cuando perdí la memoria, seguí haciéndolo una y otra vez. Se marchó la luz y encendí velas, me llegué a quemar con la llama, pero todo fuera por ver...llegaba el día y con él el sol, ya no me preocupaba la noche porque era pasado, aunque llegaba de nuevo detrás del día, y cada vez con más fuerza. Se acabó la cera, se acabó la leña y también las cerillas, llegó el invierno y con él el frío, y otra vez volvía a empezar.
He llegado a perder la consciencia con lo que no era natural y lo sigo haciendo sin saber más de ello, sabiendo de donde viene, sin saber a dónde va.
Me tiro desde el último piso estando en el suelo, no hay nada real aunque lo sea todo, al mismo borde de la locura.
Observo mi identidad y mi mundo se reinventa, puede ser que por el camino inverso pueda llegar a un mejor destino, puede que ya haya llegado el momento de cruzar la línea, puede que sea tarde y que todos los que no se atrevieron a tirarse por el hueco de la ventana me digan que nunca se hace tarde, aunque se haya ido el sol, puede que puede y puede que duela, miento, lo hace, como la velocidad de la caída.
Ahora ya no quiero jugar al escondite con la culpa, no quiero hacerle más caso por si se cansa y se va, al mismo tiempo que esa velocidad que desaparece al tocar suelo, y que más rápido es el descenso cuando el peso es mayor.
Siempre tengo las palabras necesarias para definir, para hablar, para decir y también para callar, no quiero saber que el tiempo a veces sólo pasa, no puedo aceptar que lo blanco es blanco y lo mismo con su opuesto, porque ya se me hizo duro descubrir que el negro se come la luz.
Hay un momento para todo y para muchas cosas un reproche, que está ahí, que puede seguir estando, pero también hay aire, también hay sol, hay lluvia y esta acaba calando. Sé que decir aunque no siempre cuando hacerlo, pero la mejor línea está entre dos y no sé si la he escrito.
He guardado mucho y ya no cabe todo, ni el tiempo, ¿qué paso? Más de lo que quise, más de lo que hablo y más de lo que quiero recordar…tengo que volver a recorrer mis palabras para poder ponerle los puntos a todas las íes que no quise definir, acentos, puntos y comas, sin paréntesis, sin suspensivos ni suspensos, no cuando el tiempo lo decida, si no yo y eso es ahora, porque esta vida no es perfecta, el titulo no es verdad, si caes puedes reventar…

MS

sábado, 26 de diciembre de 2009

VIVIR ES LO QUE TIENE

.


Ésta no es más que una historia normal hecha complejidad por la propia vida, por querer vivir y tener mando sobre ella, por escoger y comer, por tragar y sentir, y hasta a veces querer hacerlo. Esta no es más que la misma historia de siempre repetida en otras caras y siempre diferente, esta no es más que mi historia hecha agua para poder tragarla sin morir atragantada o en el intento. Podría ser tu historia, pero por una vez voy a ser completamente egoísta para recordarte que esto no es tuyo, sino mío, que no quiero que se quede en silencio porque el mundo está hecho de ruidos, porque por una sola vez, no empatizaré con la subjetividad, lo blanco no es rojo ni se convertirá en negro. Va dedicado a todo aquello que he rechazado, a todo aquello que quise y se quedó o del mismo modo se marchó dejándome aquí, tal vez en el mismo lugar que ayer, eso nadie lo sabe más que yo si es que no se me ha olvidado ya, o si no quiero recordarlo. Va dedicado a todo aquel tiempo que dediqué a encontrarme teniendo muchas cosas aún perdidas y a aquellas personas que me ayudaron a hacerlo; ahora que no quiero más el miedo, también va dedicado a él, por llevarme por los caminos más oscuros, por no tener piedad alguna y por ir apagando las farolas del camino mientras yo pasaba, por cortar el puente y hacerme caer al agua cuando estaba helada, por cogerme de la mano y quemarme. Va dedicado a todas las sonrisas que se me regalaron cada mañana, esas que hicieron que el sol entrara por mi ventana aunque la persianas estuvieran bajadas; al iodo que me desinfectó las heridas y los jirones de piel irreparables, tal vez deba aprender a vivir con algunas cosas y no desvivirme por quitarlas. Lo regalo a quien utilizó mi espalda como diana y a mí por dibujar el centro para que los dardos tuvieran una dirección.
No he perdido nada, ni siquiera el tiempo. He ganado poco o tal vez mucho, no me servirá de más saberlo, porque el camino va a ser el mismo y voy a aprender durante el trayecto. Dedicado a mis yos más privados, a los más concentrados, a los más oscuros y a los más malvados, aunque ya no sé si existen, pero por si acaso vuelven, ahí está.
De algún modo también hay espacio para una cosa más y no menos importante, para quien lo sienta, a quien lo crea, para quien lo busque…lo siento, vivir es lo que tiene. Nada fue hecho a propósito salvo lo que fue hecho al contrario. No es por llevar la contraria ni siquiera por no hablar, a veces lo hacemos demasiadas veces cuando el silencio es el que lleva la respuesta. Esta es la mía. Dedicado a mis pasos y a mi paciencia, a la tuya que está frente a esto, a tu mente que será capaz de leer entre líneas, porque solo ahí es donde está la verdad.
Una vez alguien me dijo: -Tranquila, las princesas también lloran-, y yo sonreí, porque supe que en todo imperio llueve...y que no es más rey el que más terreno tiene...

Mar Singler

miércoles, 18 de febrero de 2009

lágrimas...

.


Esconder es lo mismo que aparentar, y cuando el dolor es más fuerte que todo eso, no quedan fuerzas para seguir fingiendo. ¿Por qué lo quieres hacer tú con lo mío? Lo más bello que podía ser, se ha quedado en palabras y recordado en un papel en blanco, y yo no quiero esconderlo en mi memoria, porque así mientras lo piense con los años, una pequeña parte de mí podrá sonreír por lo que fue en un instante y se llevó la vida con ello, y detrás una pequeña parte de mí. Ahora todo tiene el mismo color, pero cuando alguien te mira dentro ve que el tuyo ya no brilla como antes, que necesitas respirar y saber dónde quedaste, porque una lágrima ya no es vergüenza sobre esto, porque una sonrisa no se convierte en pecado, porque nadie más que yo sabe lo que se ha vivido cuando se ha perdido, aunque se considere ganado. Tengo un pequeño rincón donde sólo estoy yo y donde a todos se les escapan los sentidos, por no hablar de los sentimientos. Nadie tiene derecho a decirme lo que hice mal, nadie puede reprocharme lo que ha quedado, porque no muy en el fondo, todo lo demás no perdurara como lo hará conmigo. Aquí en este instante confieso que duele, que lo que es mío y para mí, no es entendible en cuerpo ajeno por mucho que le importe mi ser, porque nunca dos perspectivas serán iguales. Porque cuando sabes que has perdido mucho más de lo que has ganado, te hace temblar…sí, hay algo importante que se ha quedado aquí, eso es mi vida, no tiene precio, pero a qué precio. Si me ves de frente puedes llegar a ver un todo, pero sólo podrás si abres los ojos, y eso ya no depende de mí. Hay lágrimas que nos condenan, otras que nos dan la vida, algunas causan consuelo y muchas causan pena. Hemos derramado lágrimas y nadie se ha enterado, pero todos creen saber el porqué. He secado las mías para que no mojaran a nadie, y desgraciadamente me encharqué por dentro, arrasando con ello posible vida, y….lo lamento.
Ms

martes, 20 de enero de 2009

TIEMPO ATRÁS

.

Hace tiempo que empecé a ir a contra corriente, dejando que las olas que el viento levantaba lastimaran mis tobillos, pisando las piedras que herían las plantas de mis pies, atravesando bosques de espinas que le tenían miedo a mi piel, dejando las marcas para la suerte y la noche...viendo como el sol quemaba allí arriba, pero que ni siquiera oscurecía mi rostro. Llovió cayendo gotas de veneno que se bebían las plantas, esas que regamos y se convirtieron en carnívoras y tuvimos que sacar de casa, esas que nunca pensábamos que nos dieran miedo. No volveremos con los días pasados pero pasados los días volveremos a venir, aunque por algún camino diferente al anterior...estoy segura de que las alas no salen fácilmente. Más allá de ti.

Qué sabor me trae el recuerdo y me hace jerséis de los que pican, no puedo plantarle cara a lo que haya más allá de algo, aunque esté en el sin sentido, como esto. Me llamaban ausencia y me bautizaban cuando me tenían delante, bella paradoja, una cadena de metáforas que curtieron y me hicieron vestidos de saliva que se deshilachaban fácilmente...¿Olvidarías todo?¿Tanto y tan grande es el regocijo?¿Es tan grande ese rincón que todos conocemos donde se esconden las cosas? tal vez sea que todos sabemos que está ahí pero nadie lo ha visto nunca...Sonríe porque estamos vivos y aún tenemos que crecer. Sonríe porque estamos de pie, aquí no importa la edad, porque siempre nos sentiremos pequeños dentro de una sonrisa. ¿Cómo puede convertirse una hora en destrucción, cuando sola no es capaz?...Seguí corriendo y el agua se calmó; acariciaba mis rodillas refrescando su respirar, mojaba mis rotos vestidos, pero sabía que los estaba limpiando del barro cogido por el sendero. Los árboles dieron paso a mis pasos...abrí los ojos y sigo aquí, en el mismo lugar donde empezó todo...Ms