¿Alguna vez has necesitado salir corriendo? ¿Sentir que te aprieta todo, que te roban el aire, que te quedas sin vida, que te arde la piel, sentir que te estás muriendo y no poder hacer nada para remediarlo?¿Alguna vez te has mirado al espejo sólo para verte bien?
Mi piel se está cayendo y algo comparte mi cuerpo de una manera extraña y se lo está cargando, una vez me lo curaron, me dijeron que era por falta de cariño, o tal vez porque ya no estaba dentro del cuerpo de la que creía ser, es posible que el mismo quisiera echarme porque no le gustaba en lo que me había convertido; lo cierto es que el silencio no me ayuda. Nadie sabe lo que es, nadie sabe lo que pasa, y aunque todo continúe así, necesito que se entienda.
Hace vientiséis años me concedieron un milagro, y aunque yo sepa muy poco de ellos, sólo sé que algún día todo pasará. De momento, no tengo un mano para cogerme, porque las tengo ocupadas en lo que duele, pero yo no sé curar.
No hay médico que exprese lo que es, lo único que me han dicho es que mi sangre parece estar envenenada, pues nada...bébete mi sangre, tal vez sea cianuro.
Entiende que te necesito porque no puedo ya sostenerme, es egoísta, pero he de mirar un poquito por mí, tal sea eso, mi piel se está muriendo porque la dejé en el asfalto por los demás.
Siento si daño a alguien en el camino.
No me hagas hagas jirones.
Ms
miércoles, 29 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario